Seguimiento de inversiones: cómo controlar tu cartera de ETF y fondos indexados
Si inviertes cada mes en ETF o fondos indexados, tu cartera se compone de muchas compras pequeñas hechas en fechas y a precios distintos. Hacer el seguimiento bien no exige un software complicado, pero sí anotar los datos adecuados y calcular la rentabilidad de la forma correcta.
Qué datos guardar de cada compra
Para poder calcular tu rentabilidad real necesitas, como mínimo, estos cuatro datos de cada aportación:
- La fecha de la compra.
- El importe total invertido (incluyendo comisiones si las hubo).
- Las unidades o participaciones adquiridas.
- El producto concreto (nombre y ticker o ISIN).
El informe de actividad de tu bróker suele incluir todos estos datos.
Cómo calcular la rentabilidad de tu cartera
La forma más sencilla es comparar el valor actual con lo aportado: ganancia = valor actual − total aportado, y rentabilidad (%) = ganancia ÷ total aportado × 100.
Ejemplo: has aportado 10.000 € repartidos en 24 meses y tus participaciones valen hoy 11.200 €. La ganancia es de 1.200 € y la rentabilidad, un 12 %. Ten en cuenta que este porcentaje no es anualizado: como el dinero ha estado invertido distinto tiempo, comparar con otros productos exige medidas más avanzadas (como la TIR o rentabilidad ponderada por tiempo).
El valor actual: unidades por precio
El valor de una posición es el número de unidades que tienes multiplicado por el precio de mercado actual. Por eso es tan importante anotar las unidades: si solo sabes cuánto pusiste, no puedes saber cuánto vale tu posición hoy sin consultar a mano el precio.
Aportaciones periódicas: una línea por producto
Cuando compras el mismo ETF todos los meses, no necesitas una fila por cada compra en tu panel: lo práctico es tener una sola posición por producto con el total acumulado y guardar el desglose de cada compra dentro. Así ves la foto general sin perder el detalle de cuándo compraste y a qué precio.
Comisiones: el coste que más se olvida
Las comisiones anuales (el TER de los fondos y ETF, más la custodia del bróker) reducen la rentabilidad cada año aunque no las veas. Anótalas por producto y suma cuánto te cuestan al año: una diferencia del 1 % anual parece pequeña, pero se acumula mucho en décadas.
Con qué frecuencia mirar la cartera
Revisar la cartera cada día genera ansiedad y decisiones impulsivas. Para una inversión a largo plazo, una revisión mensual o trimestral es más que suficiente: comprueba que sigues aportando lo previsto y que el reparto entre activos sigue siendo el que elegiste.
Cómo hacerlo con Cuentaly
En Cuentaly añades cada producto con su ticker y, dentro, cada compra con su fecha, importe y unidades. Una sola línea por producto muestra el total aportado, el valor actual según la cotización de mercado y la ganancia o pérdida, también en porcentaje. Además calcula cuánto te cuestan las comisiones al año.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la rentabilidad de una inversión?
Resta al valor actual lo que has aportado y divide la ganancia entre el total aportado. Si has aportado 10.000 € y valen 11.200 €, la rentabilidad es del 12 %.
¿Qué es el TER de un ETF?
Es el coste total anual del fondo, expresado como porcentaje del patrimonio invertido. Se descuenta automáticamente del valor liquidativo, por lo que no lo ves como un cargo aparte.
¿Cada cuánto debo revisar mis inversiones?
Para inversión a largo plazo basta con una revisión mensual o trimestral. Mirarlas a diario suele provocar decisiones impulsivas.